La astrología como arte

La astrología es un lenguaje simbólico, capaz de tocar fibras inimaginables en tu ser.

Cada 15 de abril el mundo conmemora el Día Internacional del Arte, un concepto que engloba todas las creaciones del hombre en las que expresa emociones, pensamientos y posturas; este complejo término es, sin duda, muy basto de un modo tal que es casi imperceptible determinar todas las disciplinas y ciencias que, a su vez, pueden ser consideradas arte.

La astrología, por ejemplo, más que una ciencia o un sistema de creencias es un arte; las imágenes, sonidos, palabras y formas que se utilizan representan un lenguaje que puede expresar la connotación de esquemas de la realidad, que de otra manera serían incomprensibles para la mente de forma racional. Cuando sentimos que una expresión artística nos movió fibras internas, es porque este arte cumple con ciertos niveles comunicativos para nosotros, entre ellos el intelectual, emocional, visceral e intuitivo. Esto mismo sucede con la astrología, sus símbolos tocan fibras en cada persona en niveles distintos ya que poseen un misterio inexplicable.

Los símbolos de la astrología tocan cuerdas en nosotros en diferentes niveles y nunca es posible agotar su misterio. Debido a esto, como astrólogos, podemos ver en cada persona, aún con una misma carta o signo zodiacal, una interpretación y un sentir completamente distinto. Siendo la astrología un arte tan sublime requiere de cierta claridad intelectual y conexión espiritual con los misterios, así como de manera imprescindible, demanda empatía, intuición, experiencia y perspectiva, sin embargo, no representa exactitud o precisión inequívoca, de allí que algunas predicciones no sean explicitas, pues su garantía principal se basa en la visión y el sentir.

La astrología tal como el arte en nivel más puro, nunca deja de ofrecer misterios, preguntas, respuestas y es atemporal, por lo que amplia nuestra mente y transforma la visión que tenemos de la realidad.