Origen de la astrología

Hacia el año 602 d.C., la astrología fue relegada, debido al pensamiento cristiano.

La astrología data de miles de años atrás y sobre su origen se conocen distintas versiones, sin embargo, la más destacada es la babilónica, pues sus cartas astrológicas permitieron predecir la periodicidad de las estaciones, así como de algunos eventos actualmente conocidos como astronómicos. Además, sentó las bases de su evolución.

Los principios astrológicos fueron seguidos inicialmente por los egipcios que ya seguían la astrología decánica, y pronto se fusionaron con los babilonios, dando lugar a la astrología horoscópica, que fue rápidamente adquirida en otras partes del mundo (Europa, Oriente Medio y la India) y, posterior a ellos, fue introducida a los griegos a principios del siglo IV a.C., a través de los estudios de Platón, Aristóteles, entre otros; fue allí cuando llegó a ser considerada una ciencia.

Esta ciencia, tanto en su vertiente oriental como occidental, se basa en un sistema predictivo muy similar al utilizado por la meteorología. Etimológicamente se deriva de dos palabras griegas; Astra, que significa estrella; y Logos, lógica o razón. Literalmente implica la doctrina y la ley como lo muestran las estrellas o planetas.

La astrología occidental ha absorbido prácticas de muchas culturas; no obstante, los griegos la codificaron y ofrecieron a las futuras generaciones una astrología de tipo psicológico. Sumado a ello, los textos astrológicos pueden ser considerados de origen griego y se nutrieron de las dos corrientes que convergieron en sus escuelas: la babilónica y la egipcia.

La astrología y la astronomía tenían muchas cosas en común, lo que permitió que otras ramas se pudieran desarrollar con facilidad. Los primeros registros sobre los movimientos del Sol, la Luna, los planetas y las estrellas se obtuvieron de la astronomía, influenciada por la astrología. En los dos primeros siglos d.C., la iglesia cristiana no hizo mención de la astrología, ni de los astrólogos y realizó una distinción entre astrología y astronomía, no sobre bases teóricas y científicas, sino para oponerse a la superstición y a todo lo que atentara contra la libertad del hombre o la omnipotencia de Dios.