Significado espiritual de las fases de la luna

Nuestro satélite natural, aunque carece de luz propia, en su majestuosidad siempre ilumina la oscura noche

Mitológicamente a lo largo de la historia la luna ha tenido un gran significado y a su nombre existe un sinfín de leyendas e historias maravillosas, pero lo cierto es que cada una de sus fases realmente tiene un significado espiritual particular, simbolizando muerte, crecimiento, renovación, eternidad y, por supuesto, iluminación.

- Luna nueva: espiritualmente esta luna nos indica un nuevo comienzo, es ideal para emprender cosas nuevas en cualquier ámbito, incluido dejar hábitos, personas y costumbres.

- Luna creciente: esta luna representa crecimiento, en ella podemos enfocarnos en desarrollar o impulsar aquello que deseamos hacer prosperar. Representa luz y regeneración, contribuye a descubrir nuestras capacidades y fortalecer el amor y lo sueños. Es ideal para cortarnos el cabello, hacer tratamientos o rituales.

- Luna llena: lo que iniciamos en la luna nueva y desarrollamos en la creciente, en esta luna llega a su esplendor, por eso, todo lo que queremos hacer que destaque, debemos hacerlo durante esta fase. Significa totalidad y plenitud, por tanto, es propicia para meditar, ir a terapia o practicar ejercicios de relajación.

- Luna en cuarto menguante: esta fase nos ayuda a cerrar ciclos o desterrar aquello que no deseamos en nuestra vida. Simbólicamente esta luna representa el fin de un ciclo y recoger lo que se ha sembrado. Por esta razón, es una buena etapa para el autoanálisis.

- Luna oscura: es la etapa donde la luna no es visible, es momento ideal para reflexionar y mantenernos en silencio, no iniciar ningún proyecto, ni potencializarlo, simplemente mantenernos en quietud.